¿Está a punto de crear su empresa y busca comprender cómo estructurar su fiscalidad dentro de un marco legal?
La optimización fiscal consiste en utilizar mecanismos autorizados para reducir determinadas cargas o impuestos. Hay tres preguntas esenciales: ¿es legal, cómo implementarla y cómo elegir la jurisdicción en la que establecer su empresa?
¿Es posible realizar una optimización fiscal legal?
Utilizar medios legales
Hay que distinguir la optimización fiscal del fraude fiscal: la optimización se basa en el uso de medios permitidos por la ley.
Fraude fiscal: una lógica diferente
El fraude fiscal consiste en ocultar información a Hacienda o eludir ilegalmente las normas.
Recibir acompañamiento
Se recomienda contar con el acompañamiento de profesionales para evitar utilizar mecanismos no conformes y mantenerse dentro de un marco transparente.
Los tres temas que hay que comprender antes de seguir adelante
Optimización fiscal: guía práctica
Comprender los objetivos, las herramientas legales y las precauciones que se deben tomar antes de estructurar la fiscalidad.
¿Qué es un paraíso fiscal?
Comprender la definición de un paraíso fiscal, los principales criterios que deben examinarse y la reputación de ciertas jurisdicciones.
Optimización fiscal en el extranjero
Comparar las diferentes formas de implantación en el extranjero y los criterios que deben tenerse en cuenta.
¿Qué paraíso fiscal elegir para su empresa?
No todas las jurisdicciones presentan el mismo nivel de reputación, estabilidad o cooperación internacional. Por ello, se recomienda estudiar la situación del territorio antes de establecerse.
Una economía real y estable, un marco legal claro y una reputación internacional suficientemente sólida son criterios importantes.
Dubái y los Emiratos Árabes Unidos son un destino que conviene considerar debido a su economía real y a su atractivo para las inversiones extranjeras.
¿Cómo implementar una optimización fiscal en el extranjero?
1. Elegir el territorio
Seleccionar una jurisdicción cuya legislación se ajuste a las necesidades y a la actividad de la sociedad.
2. Elegir la estructura
Existen tres posibilidades: una sociedad local, una sociedad de zona franca o una sociedad offshore, según el proyecto.
3. Organizar los trámites
Preparar los trámites administrativos y bancarios, así como la estructuración financiera, con un acompañamiento adecuado.
